¿Por qué salgo mal en las fotos?

Mr. Musikké

Este es el comentario que más veces hemos escuchado… “uuufff, es que yo salgo muy mal en las fotos, ¿por qué crees que es?”. Bueno, hay muchas razones. Estamos tan acostumbrados a contemplar en el cine, en la publicidad, en la prensa… esos rostros de proporciones “perfectas”, con pieles de terciopelo y pestañas kilométricas, o esas figuras delgadísimas o súper desarrolladas, siempre armónicas y totalmente imposibles… que es inevitable: en cuanto vemos nuestro propio reflejo en el espejo, indefectiblemente vemos todos los fallos. No importa cuán liberados estemos de la presión de los estereotipos; le demos más o menos importancia, en el fondo desearíamos ser así.

“¿Yo, poros?” Michael Kastelic (The Cynics), mejor cuanto más cerca.

Pero ¿es eso posible? La respuesta es obvia: no. Simplemente porque esas mujeres maravillosas y esos hombres ideales no existen. Todo es un truco, la magia de la fotografía, la iluminación, el maquillaje y el retoque en post producción. Naturalmente, esa piel teóricamente de terciopelo oculta vulgarísimos problemas de hidratación y una importante (y muy común) cantidad de poros y granitos que han sido hábilmente escamoteados, además de arruguitas, bolsas bajo los ojos, etc. La proporción entre la nariz y los ojos que vemos en las imágenes de muchos de los modelos publicitarios sería imposible en una cara real: se modifica para destacar rasgos, pero si vierais a alguien por la calle con una cara así, os asustaríais. La prominencia de los pómulos o las propias barbillas son absurdamente acortadas. Nada es real.

"¿Que tengo que parecerme a quién?" Angela Gossow

“¿Que tengo que parecerme a quién?” Angela Gossow

Bueno, las caras ya sé, pero…

Lo mismo ocurre con los cuerpos. Se alargan las piernas, se estrechan cinturas y se estilizan cuellos hasta tal punto que, lo que contemplamos como bello y deseable en una revista, en el mundo real sería inviable o síntoma de un grave desequilibrio. En los hombres se dilatan volúmenes llegándose a crear músculos donde, sencillamente, es anatómicamente imposible encontrar alguno.

Es divertido analizar las fotos del mundo de la moda en busca de evidentes aberraciones y escamoteos. Pero más divertido aún es rodearse de personas, hombres y mujeres, que lucen, presumen y disfrutan de la diferencia que nos hace a cada una única y estupenda. Esto es, también, Imagen Alternativa.

Aunque, de vez en cuando, nosotros también inventamos y tenemos nuestros truquitos para conseguir el efecto que buscamos, no os vamos a mentir. Pero eso será material para otro post.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *