Formas de manipulación fotográfica – La toma

Retomamos hoy el tema de la manipulación fotográfica que comenzamos a tratar en La verdad y la fotografía. A lo largo de esta serie de artículos iremos analizando diversos métodos de manipulación fotográfica y sus implicaciones dependiendo de su contexto. Para ello recorreremos el camino que sigue una fotografía desde antes de que el fotógrafo tome la cámara hasta que llega a ojos de su destinatario final.

Decidir qué contar es manipular

La planificación de la fotografía puede ser en sí una manera de manipulación. Por ejemplo, la imagen que encabeza esta entrada, el famosísimo Beso de Robert Doisneau, no es fruto del azar. El autor instó a sus jóvenes protagonistas a pasear y besarse para la cámara, logrando un buscado efecto de espontaneidad. Fue interpretado durante mucho tiempo como ejemplo de instantánea callejera, enviando, pues, un mensaje que a todas luces no se corresponde con la realidad.

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Una vez tomamos la cámara, también estamos decidiendo cómo enviar el mensaje: es decir, manipulando. La elección de lente, perspectiva o encuadre están condicionándolo, puesto que estamos seleccionando qué parte de la información mostraremos y cómo. Sirva como ejemplo las dos portadas anteriores, que ilustran un mismo momento: el del txupinazo de los San Fermines de 2014.

Diferente lente, distinto mensaje

En una se ha optado por un gran angular, que proporciona una gran sensación de amplitud. Abarca mucha más imagen, permitiendo ver las ikurriñas y demás elementos reivindicativos, pero la posición del fotógrafo esquiva las banderas institucionales. En la segunda se ha optado por un teleobjetivo, que comprime las distancias y permite transmitir la sensación de multitud. Sin embargo, está enfocando sólo un pequeño sector en el que no aparecen más banderas que las oficiales, detrás de las cuales se ha colocado el fotógrafo incluyéndolas conscientemente en la composición. Ninguna de las fotos ha sido retocada a posteriori, ambas ilustran algo real que estaba pasando, pero ninguna de las dos transmite toda la información. Algo prácticamente imposible, por otro lado.

Para no extendernos más en el tema, tan sólo quería recordaros que la intencionalidad del que entrega una fotografía se transluce en estos detalles, siempre. Mirar a uno u otro lado, elegir una otra focal, etc., determina la manera en la que se percibe el contenido. Elegir qué mensaje entregar es siempre manipular.

Difunde la palabra!!!

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