Cervezoteca Malte: cerveza a-go-go

Nuevo Malte

Que a los componentes de MKM Fotografía nos gusta la cerveza no es ningún secreto. Pero no fue hasta que trasladamos nuestra base de operaciones a A Coruña (esta decisión, que añade unos kilómetros de más a nuestros desplazamientos por toda España, la explicaremos más adelante) que entramos de forma más o menos seria en el universo de los conocedores cerveciles. Obviamente aún somos meros aprendices, pero gracias a la paciencia y los consejos de Juan, dueño y señor de la Cervezoteca Malte, estamos empezando a apreciar matices y diferenciar estilos, lo cual transforma nuestro vicio en cultura. Algo que dignifica mucho lo que en un principio no era sino una mera inclinación dipsómana.

Como el pasado día 30 se reabría el local, remozado y embellecido con motivo de su quinto aniversario, no hemos querido dejar pasar la oportunidad de mostraros uno de los secretos que, a ojos del visitante esporádico, guarda esta ciudad. Y digo “secretos” porque no aparece en las guías al uso, craso error que subsanamos en esta primera entrada del blog dedicada al crapulismo y la buena vida en general.

Cervezoteca Malte

Cervezoteca Malte, el sitio al que ir

El Malte es el sitio al que ir. Así, por defecto. ¿Que tienes hambre? Una carta fija y que cambia cada quince días, con imaginativas propuestas ajustaditas de precio, o un menú del día para los viajeros mañaneros. También hay pinchos y tapas si no eres de mucho comer, porque las raciones, damos fe, son ENORMES. ¿Que te apetece un entorno agradable? En el Malte suena desde jazz a rockabilly a volumen adecuado para la charla, puedes elegir entre mesa o barra y siempre encontrarás exposiciones artísticas donde lo más granado de la ciudad exhibe su talento (vale, nosotros también lo hicimos) ¿Que tienes sed? Un poco de todo. Desde la selección de infusiones hasta combinados alcohólicos. Y, por supuesto, cerveza.

Cerveza en cantidades industriales. Cerveza en todos los formatos imaginables, de todos los colores y texturas. Y grifos. Una interesante variedad de grifos fijos y (lo que constituye el mayor atractivo) una serie de grifos itinerantes donde ir probando diversas especialidades de barril. Todo un lujo para ávidos aprendices como nosotros.

Ah, para el que se lo esté preguntando. Éste NO es un post patrocinado, ni publicidad encubierta, ni nada por el estilo. Es una genuina muestra de agradecimiento y loa a la Cervezoteca Malte, hogar de nuestro gurú birrero. ¡Pon otra ronda, Juan!

[Nota: la primera imagen que ilustra esta entrada la tomamos la noche de la inauguración: nuevo monstruoso grifo de doce bocas. La segunda refleja el aspecto anterior a la reforma y es cortesía de Cervezoteca Malte]

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