Aprovechar la ocasión

Uno de los consejos fotográficos más interesantes que hemos recibido a lo largo de nuestra carrera fue el de la “mochila”. Es, evidentemente, un consejo válido para todas las cuestiones en la vida, pero aplicado a nuestra profesión puede significar la diferencia entre volver a casa de vacío o con la enorme satisfacción que provoca ese “clic” con el que sabes que has cumplido tu misión. La “mochila” no es sino el espacio mental habitado por todos los trucos y lecciones aprendidas en tus años pasados. No hay lección inútil; aunque de entrada no sepas cómo vas a poder aplicarlo bajo fuego real, guárdatela en la mochila, que puedes llegar a necesitarla.

Haz reír y vencerás

Esto nos ha pasado en múltiples ocasiones. Sobre todo cuando trabajábamos para la prensa, donde los tiempos para la planificación son muy escasos y hay que saber reaccionar y aprovechar lo que se tiene más cerca. Por ejemplo, en una ocasión teníamos que fotografiar a los madrileños Layabouts, con los que no habíamos podido quedar con anterioridad ni planear nada. Por suerte, su buena disposición a buscar algo diferente (y a dejarse arrastrar por el suelo) así como una sugerente escalera de madera antigua, nos proporcionaron un interesante momento cómico, muy divertido de realizar.

consejos fotográficos: aprovecha el entorno

Otro tipo de momentos que nos obligan a rebuscar entre todo nuestro arsenal se ha dado al lidiar con personajes poco propensos a dejarse dirigir, por decirlo de una manera sutil. Bien por timidez, por cansancio o por divismo, elíjase la que se prefiera, a menudo nos topamos con esa actitud que solemos denominar “muro de piedra“, en la que el artista simplemente no participa. Podríamos limitarnos a disparar y que salga con la expresión vacía que quiera, pero eso no sería interesante en absoluto, así que recurrimos a diferentes trucos para hacerlos participar. La más útil para eliminar timideces es la risa; para evitar inseguridades es mejor hacer partícipe al fotografiado del mensaje que se quiere lanzar. Pero cuando nada de esto funciona, hay alguien recordándote que el tiempo es limitado y tienes que entregar un trabajo, hay que recurrir a medidas drásticas

El poder de un recuerdo

Al gran Femi Kuti, por ejemplo, no le hacía ninguna gracia que le hiciéramos fotos. Llevaba toda la semana de promoción, el hotel en el que estaba alojado dejaba mucho que desear y el hecho de tenernos rondando a su alrededor montando el equipo de luces pareció resultarle aburrido hasta el punto de que, al posar, su expresión era de todo menos comunicativa.

Pero era importante que su imagen transmitiera algo, se trata de uno de los mayores exponentes del afrobeat y estaba invitado a una serie de conciertos reivindicativos. Su actitud corporal no ayudaba en absoluto: envarado y renuente, parecía huidizo en las imágenes, algo que en absoluto reflejaba su personalidad. Descubrimos en el hall donde estábamos haciendo las fotos un panel decorativo con figuras geométricas en piedra que, casualmente, poseían una tonalidad parecida a los ropajes y la piel del artista. Le pedimos que se colocara delante, empleamos un reflector dorado para resaltar aún más la textura y, mientras, le íbamos preguntando sobre su padre, el famoso Fela Kuti. La expresión evocadora de sus ojos al recordar años pasados fue la señal. Clic.

Femi KutiEn otra ocasión logramos la participación del artista llevándolo al borde de la exasperación. Pero esa es otra historia.

Difunde la palabra!!!

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